Desde la cárcel de Esquel, Facundo Jones Huala da su opinión de los libros sobre La Historia de poder Negro. 18/9/2026
Sobre Poder Negro 1 y 2.

Ambos libros no tienen desperdicio. El hecho de que Diógenes relató en primera persona la historia de la mítica organización “pandilla” política subversiva Poder Negro, de la cual muchos rebeldes nos nutrimos, es formidable. Sobre todo desde la posición autocrítica y constructiva, rompiendo mitos y falsedades de los mismos, tocando un caso delicado como la muerte del nacional socialista en Parque Rivadavia, la trayectoria política y musical de Zoretor y Anarkus, como la mención a otros grandes proyectos, Sartan, Profecíum, La Enfermedad, etcétera. Que en lo personal fueron una parte de mis primeras lecturas políticas.
Son un aporte. Si el primero genera la chispa necesaria para replantearse algunas cosas, el segundo provoca la explosión mental y espiritual necesaria para aplicar en uno mismo los cambios que esperamos de la sociedad. No significa acordar en todo, sino en la necesidad de lograr herramientas y avances reales para la emancipación, evolución de cada pueblo, por ende, de la humanidad.
Gracias a estas lecturas pude traspolar y evidenciar errores de mi propio actuar y mi entorno, debido a que todos seguimos patrones individuales y colectivos en nuestro accionar, en vez de preocuparnos en fortalecernos para vencer, nos distraemos en trampas del sistema. Una de las mejores autocríticas reside en describir cuánto de lo supuestamente rebelde no es más que otra jaula de los opresores.
Que el compañero se ponga de ejemplo en la crítica dura no solo ayuda a comprender un contexto, sino que fuerza a uno mismo a realizar dicho ejercicio, detectando un dato no menor. Muchas veces nosotros mismos somos responsables tanto de la gloria de nuestras construcciones y victorias políticas como también de boicotearnos. Uno es su peor enemigo o su mejor aliado.
Agradecido también de la perspectiva con que decide el apoyo a la causa ancestral del pueblo mapuche. Una observación es que la nueva perspectiva del compañero más espiritual y antitirana posee mayor sincronicidad con el mundo mapuche y gracias a esto leí algo sobre lo que propone, reconociendo el desconocimiento del “nagualismo”, pero con los cuales encuentro muchos reflejos culturales, confirmando la certeza de que el Kimun mapuche, el Azmapu, (ley natural), es la forma en que el mapuche explica la gran sabiduría y leyes del cosmos en este lugar particular, Wallmapu, por eso la civilización mapuche en sus prácticas y vida espiritual posee niveles de conocimiento equiparables a las civilizaciones más avanzadas.
Si los pueblos antiguos aplicáramos mayor conocimiento propio y menos occidental, seguramente ya habríamos vencido. Por otro lado, que él hoy aplique esto a su camino abre perspectivas inmensas a la resistencia humana.
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